MIEDO según Pam Sigona


Tantas veces se me presenta la misma pregunta que ya hasta podría decir que me aburrió... Que es hora de poner en práctica la frase: dejar que fluya. Pero me es imposible, no puedo controlar mi instinto de "tenerlo todo controlado". (Ahora entiendo porque me gusta y me pone nerviosa la adrenalina de las montañas rusas... porque la idea es dejar que otro controle nuestra vida en ese momento.) Pero no puedo no pensar donde va mi vida... no puedo no pensar que estoy haciendo, no puedo no pensar si estoy haciendo las cosas bien, no puedo no pensar en las cosas que deje pasar, tal vez todo seria diferente...

Tanto miedo de avanzar y que nadie que tenga la clave para hacerlo bien. Que todo sea a prueba y error. Tanta incertidumbre con lo que vendrá y nadie que nos diga si lograremos ser felices... Al fin y al cabo es lo único que deseo...

Siempre me imaginé sola, pero a la vez es desconcertante que haya pensado alguna vez es despertarme todos los días de mi vida con la misma persona... que ahora se convirtió en otro desconocido... Tanta gente que pasó por mi vida, y tal vez sin que lo sepan la marcaron para siempre, tanta gente que creí que iba a estar conmigo siempre y me desilusionó, tanta gente que me gustaría tener cerca y sin embargo no lo están, tanta gente que cree que es nuestra amiga pero a penas si son compañeras de ratos, tanta gente que creímos que nos entendería pero para ellos hablamos otro idioma...Sera cuestión de aceptar que en esto que llamamos crecer estamos solos, que nadie esta dentro nuestro para decirnos por donde ir. Trato de auto convencerme de que mis decisiones son las correctas, pero todavía no lo logro. Intento confiarme en que el tiempo siempre me dio la razón (La razón de porqué pasaron ciertas cosas, no que yo tenga siempre la razón), pero el mientras tanto me carcome las neuronas.

Esos cuestionamientos, esas preguntas, esas ilusiones, esos deseos... hacen nuestra vida un poco más interesante, lo se, pero a la vez nos complican tanto la existencia.

Cuándo será el día que mire hacia atrás y me convenza de que hice las cosas bien, que todo valió la pena, que los esfuerzos, las renuncias, los olvidos, valieron la pena?

Será cuando pierda el miedo de vivir??


Pam Sigona - singony@hotmail.com

"LOCO" por Mariana Rivero


Mariana Rivero - marianavr_art@hotmail.com

MIEDO según Lou


Despertar con el corazón latente de ausencias, con los ojos duros de recuerdos-ensueños y con las manos atadas a tu boca inmóvil.

La luz está apagada y es entonces cuando la prendo y te miro y ya no es la poca luz artificial la que me atemoriza: Sos vos, apagada.

Retrocedo diez veces y me pregunto mirándome a los ojos por qué no puedo avanzar (si dejara de retroceder, quizás...).

Pánico a la utopía, pánico a los versos de aquel escritor que relata como ella se aleja y pánico a que se haga realidad en mí. Y no hablo de vos, hablo de mi.

Tengo miedo de perderme en el intento de encontrarte cuando tus polos entran en caos.

Una palabra, una no-mirada : Un golpe.
Un ausencia, un rasguño: Otro golpe.

Poco atrevido sería mirarte a los ojos y decirte cuan valiente soy y permitirme reir luego de fingir.

Poco atrevido y aburrido sería fingir que puedo mirarte y mentirte.

Poco real sería decirte que no tengo miedo cuando tus ojos cambian de vidrio a algodón como cambia de color el camaleón.

No es consciente y, sin embargo, es lo que más me aterra.

Pero en un momento determinado y luego de varios intentos, el amor se come al miedo en un solo mordisco.

Vuelve la paz, la música y hasta pareciera que hay espacio para lo cómico dentro de mi canción:

"Hola que tal, de repente somos tres:
somos vos y yo, el tercero esta en discordia.
Hola que tal, quién sos vos qué haces acá
eramos dos y estabamos bien y yo no te invite a tomar el té.

Polos opuestos, son agujeros del silencio
Polos opuestos, alternados hacen estragos
Polos girando, yo me agarro por si acaso
Polos actuando, debería haber viajado..."

El miedo se fue a dar un paseo en tu actual período pasivo.

Para el próximo período activo intentaré proveerme de libros y películas de Stephen King para mantenerlo distraído.


Lou - lou@macaenlaweb.com.ar

MIEDO según "La China" Allemand


Y tengo miedo…

porque es natural tenerlo
porque te necesito
y te espero
aunque odies mi voz
en estos días.

No pido nada a nadie
porque sólo creo en lo que veo
en lo que toco
en lo que siento
en mí y en vos.

Te pido tu paciencia
ante mis curiosas preguntas
y mi constante preocupación
Te necesito fuerte
y te amo de cualquier manera.

Extraño tu sonrisa extrema
tu vivacidad matutina
tu fuerza al abrazarme
ya sé…
te espero calladita
tratando de estar tranquila
en estos días
dónde reina la compota
la gelatina
los fármacos
y el malestar.


Agustina Allemand -
chinita_agus@hotmail.com

"IBAS A VENIR" por Silvana Frías


Anoche creí que ibas a venir, así que inicié el ritual que ejecuto cada vez que venis a mi casa... me bañé, me vestí de la forma que te gusta, me puse el perfume que me regalaste, preparé una de tus cenas preferidas y esperé...

Mientras esperaba (como estaba aburrida) corté unas flores del jardín para poner sobre la mesa, verifiqué que el hornito que exhala lemon grass aún tuviera aroma.

Después decidí sentarme porque cada vez que se que te veo, aún hoy después de 5 años me agarra una cosa en el estómago, que no sé si son mariposas... libélulas... orugas o aliens pero es muy feo. No se lo recomiendo a nadie.

Fumé un cigarrillo, fumé 2, 3... creo que había llegado a la mitad del atado cuando empecé a pensar que te había pasado algo, me preocupé por tu salud así que decidí mandarte un mensajito de texto preguntándote solo: estás bien? (porque no quería sonar pesada) a lo que respondiste casi instantáneamente: si!

Mas tranquila seguí esperando, sin darme cuenta me había terminado el atado de puchos cuando me puse a repasar en mi cabeza nuestro último encuentro, había sido 2 días atrás, discutimos por una pavada que ya ni recuerdo que era, pero lo que si recuerdo fue lo que vi en vos, la expresión de tu rostro fue de odio…me asusté mucho! Es muy triste ver en el rostro del ser que amas con locura que siente odio por vos…que te mira casi con desprecio, furia…que por un momento no sabes como va a reaccionar... y sentís miedo, sentís que no conoces al que tenés enfrente.

Recordé que lloré, recordé que al final vos también lloraste y habías pasado de tu rostro de odio a uno de niño huérfano... me sentí conmovida.

Traté de recordar las palabras exactas que me dijiste en ese momento y recordando de repente se me clavó un puñal en el pecho, me sentí desvanecer, de hecho me caí al piso.

En ese preciso momento sonaron en mi interior las palabras que no quise escuchar la noche anterior, me dijiste llorando: no te amo más!!!!

Me quedé sin aliento, temblando, mi corazón corriendo picadas…y así…acurrucada en el piso hasta el día siguiente...

... me di cuenta que no ibas a venir.


Silvana Frías - silvanafriasmallo@hotmail.com

MIEDO según Roxana Popa (Rumania)

"RAMIFICATION OF SILENCE" o "MIEDO A LAS PALABRAS"


"DANCING WITH MYSELF" o "MIEDO A LA SOLEDAD"


"DREAMING GIRASOLES" por Nano Etcharren


Simplemente esperé, con un brazo aferrado a su cintura y el otro con la mano bajo su nuca, conteniendo cada latigazo de su piel que intentaba – a desgano – volver a tierra firme. Desnudo siamés de su desnuda figura, en silencio, observando cada uno de sus poros inhumanamente abiertos, poros que respiraban aire de sal y vainilla. Sus pómulos hinchados y sus ojos chinitos escupían lágrimas y perlas que caían, inevitablemente, en la comisura de unos labios que sonreían, y se mordían, y volvían a sonreír.


Un instante que fue vida y un suspiro ahogado que valió mil y una reencarnaciones. Y su mano temblorosa, a contra-palma sobre el llanto más dulce que mi alma haya visto. Y otro quejido que fue risa de vientre tenso y terso y luz. Y los ojos que se encuentran. Y la boca, su boca, en estocada inconsciente, me hiere de muerte…


“… corría por un campo inmenso, un campo lleno de girasoles. Corría por un campo lleno de girasoles y nunca antes había visto un girasol”


Había salvado a la nena. Ahora corría en libertad...

... ahora la perdería para siempre.




Nano Etcharren - nano@no-preguntes.com.ar

TEMÁTICA DE SEPTIEMBRE: MIEDO

IDENTIDAD según Daiana Ortubia

"SIESTA"
"AV.GAONA"

Daiana Ortubia - oblina2889@hotmail.com

"IDENTIDAD..." por Marilina G. Folmer


I D E N T I D A D (De la huella digital, un mundo)

No todo cabe en un dedo pulgar. Sospecho que semejante enigma, como lo es la identidad, no puede resumirse en una respuesta fácil, simplista y sin poesía ni perfume. Preferiría desatar por un rato los hilos que me amarran a la superficie y sobrevolar (aunque sea bajito, al ras del cemento) y ver que más puedo deshojar… ¿Que es aquello que se desprende de esto que somos, que estamos siendo, de lo que nos falta, de lo que se llevaron, de lo que dimos por perdido, de lo que regalamos, de lo que esperamos que vuelva algún día?

Y ahí está, como un gran caos a todo color, con las infinitas combinaciones que nos hacen ser este cambalache y no otro. Con nuestras ilusiones, esos barcos de papel que naufragan muchas veces en peceras, tantas veces hundidos en la tempestad, pero tantas otras triunfantes sin importar la realidad: el papel se moja y la pecera es realmente pequeña…Con los ovillos de lana roja en los que enredamos nuestros miedos, nuestros complejos que anudamos bien fuerte, para que no se desaten una noche cualquiera. Con las miradas que nos tocaron, que nos rescataron de quedar a la intemperie de la mediocridad y de la gente sin misterios. Con las manchas de tinta que nos brotan de la boca, de los dedos y de la memoria cuando recordamos aquellas palabras, aquel poeta que se nos perdió, aquella esquina que guardó un secreto. Con eso que nunca vamos a decir, las sinfonías mudas de una mirada, los recuerdos inventados por la nostalgia de lo que no fue, eso tan malditamente porteño que nos llena de estaciones, de despedidas, de cartas amarillas sin enviar, de fotos de algún septiembre, de humo los pulmones y de espera el corazón…

Y así es como una tarde cualquiera de julio me encuentro enfrentada a este rompecabezas de infinitas piezas que soy, al deseo de probarme cada piel, de ser todas aquellas mujeres que admiro, de vivir las mil vidas que no tengo… De no condenarme por tener tan solo una, después de todo la búsqueda continua, las capas heridas caen, las nuevas brillan con un color naranja exquisito cuando la novedad les guiña el ojo, y aun sigue quedando tiempo para ensayar y jugar con nuevas maneras de equivocarme.

Tiempo para tejer todas esas pieles, todas esas vidas, para reinventar este cambalache que soy, para desarmar el rompecabezas y perderme en el laberinto de lo impalpable, de lo que no se puede decir. Y empezar una y otra vez saboreando el mismo caos, la misma piel, la misma huella, la misma pregunta sorda de aquello que voy siendo… cada vez que con mi voz puedo decir que esta mujer laberinto, esta huella de tinta y papeles arrugados, esta sonata de confusiones y pies de páginas, soy yo… Y que me llamo todas estas cosas que me dibujan, y que se siente bien este desorden de ir siendo, de no saber, de tener que inventarme todos los días un rincón en el Universo, donde se pueda soñar, seguir volando (no tan bajito) y no moleste el ruido de las almas inquietas.


Marilina Gonzalez Folmer - wondermaru85@hotmail.com

"BUSCATE" por Agustina "La China" Allemand


Buscate
quizás no seas quién sos
quizás te hayas encontrado en otros ojos
en otra cara
en otro gesto.

Buscate
que te busco
desde aquellos años
dónde era normal el horror
dónde era frecuente que no te encuentres
y lo intolerable posible.

Un día vas a amanecer preguntándote
quién soy?
de dónde vengo?
y quiénes son ellos?

Te vas a confundir enfermándote
vas a explotar de emociones
queriendo volver atrás
empezando a vivir un pasado
omitido, escondido.

Verás con otros ojos a ellos
que creías tu familia
vas a escuchar miles de historias
anécdotas.

Tus lágrimas van a llenar lagunas
que hasta hoy estaban vacías
vas a abrazar con fuerza
aquello que te habían robado.

Vas a sonreír
sabiendo quien sos
inaugurando una nueva vida
después de tanta muerte y maldad
volviendo a nacer.


Agustina Allemand - chinita_agus@hotmail.com

IDENTIDAD según Pam Sigona


¿Como hacer para saber quien soy? Como hacer para ser "yo a pesar de mi misma"? Si toda la vida intentamos (o nos hacen intentar) encajar en un grupo, porque sino sos desadaptado, sos el raro/la rara, como hacer para equilibrar quien soy y quien socialmente debo ser? o Quien esperan que sea? Como encontrar la armonía de tantas personalidades que deberíamos tener? Llega un momento en el que aburre, cansa, y hasta deprime intentar sentirse cómodo en algún lugar... O peor aun, no ser uno mismo...

Pero afortunadamente, cuando eso pasa te das cuenta que sos único, que por suerte, gracias a Dios - Ala - Buda o quien sea... no sos parte de esa masa homogénea que llamamos gente! Que te diferencias por muchísimas cosas, por como pensas, por como sentís, por como ves las cosas, por como tomas lo que te rodea, por como elegís vivir...

Una de las cosas más complicadas que se me han presentado en mis pocos años de vida, fue la gran pregunta de Quien soy? O Que quiero? o preguntas derivadas de lo mismo...que a todos nos ha pasado!
En medio de la vida atolondrada que llevo a mi edad, (Porque quiero todo YA!) llegó un momento en que el cerebrito explotó, me puso freno para saber que estaba haciendo! O en que me estaba convirtiendo... Y de ahí, surgió! Le deje lugar... y salió al fin de adentro.

A pesar de la crianza, a pesar de la familia, de los amigos, a pesar de absolutamente todo, te das cuenta que lo mas importante es saber QUIEN sos, tener claro que queres, que NO queres. Y muy a mi pesar, sentí que había llegado el momento también de descartar... recuerdos, alguna que otra cosa material, ideas, miedos, prejuicios, GENTE ...


Una vez me dijeron: "Se vos a pesar de vos misma" Y creo que por fin lo entendí... Basta de miedos inútiles y paralizantes, basta de vergüenzas estúpidas, basta de frases idiotas que lo único que hacen es convertirnos en "otro mas del montón", basta de exagerar los limites, basta de represiones, basta de todo eso que no nos deja ser quienes somos... Esta Soy Yo... No hacen falta más aclaraciones... Algún otro me va a entender!

Algo que escribí hace un tiempo, y creo que describe perfectamente lo que es la identidad para mí... Al menos esa de arriba es la mía! Egoísta por no referirme a la identidad de un pueblo, una nación? No, para nada... Sólo se que: si yo no se quien soy o que quiero individualmente, jamás podría saber que quiero como parte de una comunidad...


Pam Sigona - singony@hotmail.com

"A+D+N" por Mercedes Suaya


Realmente escribo sobre algo que no se bien qué será. Después de todo, estoy buscando saber qué es, (o quien soy). Si empiezo a pensar diría que la identidad es como un resultado matemático entre pasado, presente y convicciones que van desde ayer hasta hoy y que rigen en nuestro ser. Algo así como cuando decimos (muchas veces porque queda lindo y sin saber la realidad que envolvemos bajo la piel):

ESTO SOY, un conjunto de ....................
(completar con lo que se desee)

y ahí vienen nuestros packs de traumas - complejos - justificaciones - escudos para definirnos o auto-mentirnos o decir cosas que no creemos, pero que atrás de esos carteles hay un hombrecito que salta a los gritos y dice:

POR FAVOR, RESPONDE QUE NADA QUE VER, QUE NO SOY ESO Y EN VERDAD SOY ....................
(completar con lo que se desee / lo que quiero escuchar)

Desde mi experiencia,
mi vida, basé mi identidad en cosas que creí firmes en mi inocencia... esas superficies eternas a mis ojos y conciencia fueron, errónea pero mágicamente personas que creí iban a estar ETERNAMENTE CONMIGO. Vamos al punto. Sí, lo están. Sigo amándolos como desde el día que caí y pude ver quienes eran. Pero se marcharon, cambiaron en forma y aspecto y pese a que viven en mí siento que transformaron parte de esto que algunos llaman IDENTIDAD. Así que aprendí que cuando tambalea mi ADN no tengo que atarlo a columnas, por más fuertes que parezcan. Después de todo la que sigue hasta el final, mi final... voy a ser yo. ¿No? Pero claro, cuando el ventilador está en 5 y el viento te arrastra el alma, la conciencia y la alegría, es difícil "pensar a futuro" y no pegar el manotazo del ahogado, exacto... y ¿qué hacer ahí?

Muchos buscan la salida en el submarinismo, en la escritura, el alcohol, la violencia, el desinterés, engaño, mentiras, pasatiempos, grilla de clarín y así es como van paso a paso construyendo su historia, porque todo hecho tiene una consecuencia (buena o mala) que nos lleva a otra cosa que resolvemos de un modo distinto y así vamos haciendo un castillito de experiencias en las que usamos las convicciones anteriormente nombradas mientras gritamos para que nos confirmen que no somos todo esto que decimos ser y bla bla bla... ¿Monótono? No. A excepción de que no quieras construir tu identidad y seas el medio de transporte de inseguridades y mambos ajenos. Para mí:


PASADO-PENSADO-DESDE-EL-CORAZON
+
PRESENTE-LIBRE-DE-SER
=
IDENTIDAD



Mercedes Suaya - sick_shupetin@hotmail.com

"SALITA ROJA" por Sole Otero

FAMILIA POSMODERNA

Soledad Otero - sole.otero@gmail.com

"YO-PACK" por Nano Etcharren


Tenía como costumbre pasar la tarde del viernes sentado al sol de la plaza Grigera. Equipado con un termo, un mate y su relleno, intercalaba las cebadas con “lapizipapél” - a veces palabras, otras veces dibujos – y la elaboración de jugadas de pizarrón mental para el picadito que los pibes de la Escuela Nº1 transpiraban frente a mi solitaria platea. Un viernes de agosto, más primavera que invierno, antes de que el sol comenzara a esconderse por detrás del reloj de la municipalidad, sucedió algo insólito, algo en que ustedes podrán creer o no, pero cuyo relato pretende demostrar cómo una simple onomatopeya puede cambiarle la vida a cualquiera…


“Pssst”


Así comenzó todo, con un chistido compacto, perfectamente audible e indudablemente humano, que me detuvo a mitad de camino entre el Zippo y el Camel. Miré de lado a lado y no encontré boca alguna dentro del radio más cercano a la que pudiera atribuirle el sonoro llamado. Volví a gatillar el encendedor y una vez más:


“Pssst, eh, vos, acá abajo… ¿me das un pucho?”


Tardé en encontrar “ese abajo”, no por pifiarle a las coordenadas, sino porque varias veces pasé por ese mismo punto sin notar que, bajo un arbusto descuidado, una caja sucia y vacía de “Uvita Fiesta” me pedía un cigarrillo. Lentamente y con todo el sigilo que una caja podría tener – o más, quién sabe - salió de su raquítico escondite y de un solo salto – muy ágil por ser cartón – se acomodó a mi lado.

“Sorprendido, ¿no?” – dijo mientras se contorneaba como cuando uno se despereza tras una siesta larga y placentera.

“La verdad que sí, conversar con un objeto inanimado no es algo que haga con demasiada frecuencia” - alcancé a contestar justo antes de ahogarme y toser y escupir todo el humo de la segunda pitada.

No sé cuántos de ustedes habrán tenido la oportunidad de observar un tetrabrik de “Uvita Fiesta”, la cierto es que cuando se lo mira con detenimiento, uno logra ver un tetrabrik de “Uvita Fiesta” y no mucho más que eso. Y como soy consciente de que no encontraría palabras suficientes para describir lo que mis ojos vieron en ese momento, les pido que confíen en mí si me limito a decir que tenía un gesto de total desaprobación…

“Me extraña y hasta te diría que me ofende, que un observador de la vida como vos se aferre a la primera impresión. ¿Acaso no es eso lo que venís a buscar cada viernes, un nuevo horizonte al cual mirar? ¿Acaso no es eso lo que nos une? Y dicho sea de paso, ya que mi naturaleza te resulta taaan inanimada, te advierto que en la guantera tengo un par de trucos que podrían dejarte patitieso. Pero esa no es mi intención, simplemente quiero un pucho, ¿me lo vas a dar?”

Absorto ante la claridad y sensatez de su discurso, me sentí obligado a concederle el deseo. Encendí un rubio extra y lo introduje, confieso que con miedo, en esa boquita en diagonal por la que se suele vaciar – y beber - el contenido de esas cajas. Ahora, mi amiga parlanchina, más que un “tetra” parecía una pava silbadora sin manija. No pude contener la risa…

“Veo que ya te permitís dudar. Es un buen comienzo” – dijo mientras pitaba y soplaba sin parar.

Intenté ordenar mis pensamientos: diversas hipótesis – de entre ellas rescato sólo una: neurosis – y un sinfín de preguntas retóricas aturdieron mi cerebro. Era poco probable que semejante acontecimiento estuviera dentro del marco de la realidad, pero esa presunta irrealidad ¿bastaba para caratularlo de imposible? Siempre me definí como un agnóstico hecho y derecho, y como tal, nunca intenté refutar aquello que mi propia experiencia no pudiera desacreditar.

¿Qué sos? – fue lo único que se me ocurrió preguntar. Y como era de esperar, su retruco no se hizo esperar…

“Hubiera sido más acertado que preguntaras ¿quién sos? Pero bueno, todo el mundo arranca por ahí, es casi una regla. Propongo lo siguiente, porque veo que estoy delante de otro fósil del Empirismo, hagamos un juego del estilo veo-veo y la vamos piloteando ¿te parece bien?”

Le di una última pitada al cigarro, reacomodé mi cuerpo de frente hacia ella y, sentado con las piernas a lo indiecito, me dispuse a jugar. Si no conté mal, giró sobre si unas cinco veces, a una velocidad impresionante y cuando se detuvo…

“Cito al archiconocido filósofo y roquero y te tiro un: ¿qué ves cuando me ves?”

Hay que reconocer que además de cultura general, la loca tenía toda la onda. Inmediatamente noté que ya no era la que era un instante atrás - “Hey, sos un Ades de Manzana” - grité sorprendido. Volvió a girar y paff, una nueva transformación: - “¡Ahora sos la cajita vengadora de Cindor!” - Y así, su caparazón mutó en una Serenísima parcialmente descremada; un Termidor rosado; un Cepita multifrutas y hasta en un famoso puré de tomates que desconocía viniese en envase de litro.

“¿Moraleja del asunto? Pero antes dame otro pucho”- preguntó, mientras secaba el sudor de lo que debía ser su frente y yo hacía lo mismo con las lágrimas que la risa me había arrancado. Dudé. No salía de mi asombro y los pómulos me hormigueaban al borde del calambre. Nos encendí un cigarrito a cada uno y me tomé un instante para buscar, en medio del alboroto mental, una respuesta al menos coherente. Muy bien no me fue…

“¿Sos una especie de camaleón?” – y ni bien cerré la boca me di cuenta que acababa de decir una pelotudez tamaño baño, una conclusión simplista digna de un oficinista y no de un filósofo con pies de caucho. No llegué a retractarme que ella ya había retomado su cátedra…

“Te la voy a poner más fácil pero no pienses que te la voy a hacer fácil, muchachote… Te mentiría si dijera que siempre la tuve así de clara, de hecho el mundo me resulta tan hostil e incoherente como a vos. Pero a lo largo de mi vida – si te dijera mi verdadera edad te infartarías – ensayé varios métodos cuya única finalidad era la de intentar mantener a salvo mi esencia. Veamos…

El primero que probé se llamaba Yo-Avestruz, y aunque era sumamente eficaz a la hora de anular la incidencia directa que el afuera tenía sobre mi alma, resultó ser un embole, porque no sé si lo sabías pero las lombrices son bastante reacias a conversar con criaturas que no sean lombrices y todo bien con los “vegan” y los rabanitos, pero a mí me cabe el asado de tira.

Más adelante, opté por el archiconocido Yo-Cebolla. Me había entusiasmado la idea de la superposición de capas como estructura del Yo y la popularidad que este bulbo tenía en la sociedad. Pero esa misma popularidad hizo que rápidamente me desencantara: si no te la daban rebozada en el Burger, venía triturada en un sándwich del McDonalds; pero aunque me asuma anti-franquicias, lo que más me frustraba era ver llorar a cada persona que se acercaba con la intención de conocerme, cada vez más fuerte, a medida que se adentraba en mi corazón.

Finalmente, y tras varios otros Yóes tan irrelevantes como improductivos, decidí quedarme con éste que ves hoy, el Yo-Pack. El Yo-Pack vendría a ser como la última evolución de un Pokemón cebolla, pero a diferencia del anterior, nunca está en juego la verdadera esencia del Yo. Dicho de otro modo: cuatro capas de materiales de diversa composición y resistencia cubren “eso” que únicamente yo conozco y que está más allá de lo que la gente pueda ver o tocar o creer o manipular…De hecho, vos me viste como un montón de productos de supermercado chino pero no tenes la más mínima idea de quién soy en realidad. Te dije, si hubieras empezado por ahí…”

Había seguido su monólogo con profunda atención, palabra tras palabra; en simultáneo tomaba notas cerebrales del trasfondo que escondía cada una de sus metáforas. Pero llegó un punto en que me sentí realmente incómodo, subestimado y malherido: ¿una caja vacía intentaba decirme que soy más estúpido de lo que creo?

“Todo bien con tu Orientalismo Pampeano pero a mi no me jodas. No intentes convencerme de que te da lo mismo que te rellenen con aceite, ketchup o Coca-Cola porque esa no te la creo…” Sí, me había enojado; quizás ofuscado sea el término más apropiado. La plaza estaba prácticamente desierta, del sol ya no quedaban rastros y el frío de agosto había vuelto para dar el presente…

“Sí, evidentemente sos más estúpido de lo que creía. ¿Qué es la Coca-Cola? ¿Una bebida de extractos vegetales cuya receta se guarda bajo siete llaves o un afloja-tuercas para pernos cariñosos? Siguiendo con la analogía, si a una caja vacía de puré de tomates la llenaras con Coca-Cola ¿obtendrías un filetto gasificado?

Espero llegues a comprender lo está por acontecer, no me dejas otra salida, sos tan terco como desconfiado. Es hora de que empieces a mirar al horizonte como tal y no como un “punto de fuga”. Estás buscando tu verdad en el lugar equivocado. Las respuestas que uno ansía no suelen venir de la mano de las preguntas que uno se formula. Y aunque haya puesto enormes expectativas en tu persona, siempre supe que este día llegaría. Lo supe desde aquél viernes hace quince años atrás: vos sentado en aquel banco, que en ese entonces era naranja y descascarado; yo al costado del tobogán amarillo, disfrazada de Resero Blanco Sanjuanino…

Leías “El Principito” y tu cara de desconcierto se hacía más y más notable a medida que girabas las hojas. Siempre tuve la sospecha de que Antoine había escrito un libro para adultos enmarcado en un cuento infantil y tu reacción me lo confirma. Demasiadas verdades para pintarlas de boas y elefantes en estos tiempos de miopía incolora. Si en aquel entonces hubieras comprendido sus palabras, todo esto sería innecesario. Vos hubieras vuelto a casa y escrito un cuento fantástico del que indudablemente te habrías sentido orgulloso mientras que yo, con cara de misión cumplida, hubiera vuelto a mi arbolito y a la espera silenciosa de otro Ser ansioso de sí mismo. Pero como dicen en el barrio, “es lo que hay”… ¡Abrime!”

El tono imperativo “se despachó” a la ofuscación y un escalofrío, tan genuino como mi miedo a los Rottweiler, corrió de pies a cabeza y se instaló, en forma de nudo, a la altura de la garganta. No había lugar a dudas: si una caja te pedía que la abrieras, quería que la abrieras. Y si ésta era una caja térmicamente sellada, como todo tetra, lo que quería era que la des-sellaras. Ya bastante me pesaban las propias incertidumbres como para encima anotarme el poroto de la inmolación del objeto más sabio que haya conocido. Mi cabeza le demostró su rotunda negación…

“Te lo digo una última vez pero ahora le agrego las palabras mágicas: por favor, abrime. Es tiempo de despertar de tu mona espiritual, y no ha lugar a esa estúpida estampita del mártir cristiano, sé muy bien por qué voy a hacer lo que estoy a punto de hacer”

Tras una pausa que pareció, como de costumbre, una eternidad, la alcé entre mis manos temblorosas. Se me había acelerado el pulso y el sudor que corría por mi espalda era más frío que el frío que nos abrazaba. Primero desprendí esas aletitas que le daban su forma de ladrillo y luego, con el índice y el pulgar de la mano derecha, comencé a separar dos de sus lados, los que se unían justo allí, por donde antes se fumaba mis cigarrillos. Apresuré el trámite, más por remordimiento que por curiosidad, y tras unos pocos segundos llegué a su interior…

Sobre la superficie plateada de su capa más íntima, yacía un gotón violáceo en el que se había estampado un montoncito de tierra, pasto y cenizas. Su voz se apagó con el primer reflejo de los faros de la plaza sobre el papel aluminio pero tras mi último movimiento, con ella abierta cual rana en clase de biología, como si fuese el alma del vino reseco, una brisa apenas perceptible acarició mi mejilla, de mentón a cielo; una brisa que en su último suspiro despertó el eco de un recuerdo que hasta el día de hoy rememoro cada vez que me siento triste o confundido, un recuerdo que en un pestañeo me devuelve la paz y la calma:

"Lo esencial es invisible a los ojos".




Dedicado a Marina P. y Mercedes S.
Nano Etcharren - nano@no-preguntes.com.ar

TEMÁTICA DE AGOSTO: IDENTIDAD

CONVOCATORIA ABIERTA: VOCES

Tengo la profunda convicción de que "la duda" es sinónimo de parálisis, un miedo impuesto a fuerza de "exitismo en proyección", correr tras una zanahoria de utilería que hace que te olvides de transitar, lentamente, esos caminos que únicamente aparecen en el GPS de tu propio espíritu y que contienen, a mi sentir y entender, las únicas verdades sensatas. Ese es el leit-motiv de esta publicación:"buscar la propia verdad sin necesidad de preguntar"

Y en ese camino, en esa búsqueda constante, he tenido la oportunidad de conocer un sinfín de almas con ganas de gritar sus propias verdades. Seres preciosos, también hastiados de esto que "en apariencia" es el único mundo viable. Un circo en el que todos somos payasos aún contra nuestra voluntad, presos de una carpa que no apoya ni a los K ni al Kampo y que, a fuerza de "golpes mediáticos", se come la voluntad de unos muchos para alimentar a otros pocos.

VOCES es el nombre de este espacio que acabo de inaugurar, un canal de comunicación dentro de esta publicación y que, a su modo, intentará contrarrestar ese puto efecto dominó que día a día arrasa con nuestros sueños. Un espacio para que "vos puedas alzar tu voz" y descubrir que, a diferencia de lo que te han hecho creer, somos muchos los que, desde nuestro lugar, intentamos devolverle su belleza a esta sociedad vestida de luto.

Hoy por hoy, VOCES carece de forma y está bien que así sea. Porque se irá moldeando a medida que los gritos se amplifiquen y vos decidas sumar tus decibeles: escritos, fotos, dibujos, pinturas, videos, música, etc. En estos tiempos que corren, ya no hay lugar para "Quijotes". Fomentar el pensamiento crítico individual es, a mi criterio, la única forma de despertar una conciencia colectiva, genuina y activa, el semillero para un nuevo espacio de respeto, tolerancia y diversidad.

La Internet "es un monstruo grande y pisa fuerte" pero ha acortado las distancias a la medida de un e-mail... gritá.


voces@no-preguntes.com.ar